Ante tantas muertes repentinas de deportistas, sobre todo por paros cardíacos, todos nos preguntamos por qué sucede esto cuando hacer deporte te debería garantizar una vida sana y alejarte de riesgos de este tipo.
Como en algún momento lo comenté, yo tuve una experiencia muy cercana y personal con este tema. Durante muchos años de jugar vóley y hasta la fecha, el único síntoma que se me presentaba era que me cansaba mucho, muy rápido y me demoraba para recobrar mis latidos regulares del corazón. Esto fue atribuido por todos mis entrenadores como que estaba fuera de físico, era asmática o simplemente decían que era una floja. Todavía me acuerdo cuando me hacían hacer defensa solita o correr los famosos "suicidios" y se me cerraba el pecho, me ponía pálida con los labios morados y no podía respirar porque tenía el corazón en la boca.
Felizmente, nada de esto pasó a mayores. Aprendí a controlarlo y me ayudó no parar nunca de entrenar. En el año 2007, estos síntomas salieron de control. No solo me agitaba muy rápido sino que sentía que mi corazón se desinflara y se chupara, dejaba de latir por unos segundos, y luego regresaba a funcionar no más rápido pero sí más fuerte. Me dolía el pecho, me mareaba, y cuando estaba echada, no podía respirar. Justamente, durante esos días, el español Antonio Puerta moría después de desmayarse en un partido de fútbol y sufrir varios infartos.
Y fue en el pre operatorio de mi cirugía al hombro que el cardiólogo notó que tenía una anomalía en el corazón y me pidió que por favor me revisara. El diagnóstico fue un prolapso de válvula mitral leve. Gracias a Dios y a los cardiólogos que me vieron, y al tratamiento que seguí por un par de años, mi corazón anda muy bien y puedo seguir haciendo deporte, siempre controlando exigencias y mi ritmo cardíaco.
¿Pero qué pasa con las últimas muertes fulminantes que han sucedido entre deportistas?
En el programa Esporte Espectacular de la televisora brasileña O'Globo, realizaron un informe muy interesante sobre este tema. Aquí se los paso:
Como en algún momento lo comenté, yo tuve una experiencia muy cercana y personal con este tema. Durante muchos años de jugar vóley y hasta la fecha, el único síntoma que se me presentaba era que me cansaba mucho, muy rápido y me demoraba para recobrar mis latidos regulares del corazón. Esto fue atribuido por todos mis entrenadores como que estaba fuera de físico, era asmática o simplemente decían que era una floja. Todavía me acuerdo cuando me hacían hacer defensa solita o correr los famosos "suicidios" y se me cerraba el pecho, me ponía pálida con los labios morados y no podía respirar porque tenía el corazón en la boca.
Felizmente, nada de esto pasó a mayores. Aprendí a controlarlo y me ayudó no parar nunca de entrenar. En el año 2007, estos síntomas salieron de control. No solo me agitaba muy rápido sino que sentía que mi corazón se desinflara y se chupara, dejaba de latir por unos segundos, y luego regresaba a funcionar no más rápido pero sí más fuerte. Me dolía el pecho, me mareaba, y cuando estaba echada, no podía respirar. Justamente, durante esos días, el español Antonio Puerta moría después de desmayarse en un partido de fútbol y sufrir varios infartos.
Y fue en el pre operatorio de mi cirugía al hombro que el cardiólogo notó que tenía una anomalía en el corazón y me pidió que por favor me revisara. El diagnóstico fue un prolapso de válvula mitral leve. Gracias a Dios y a los cardiólogos que me vieron, y al tratamiento que seguí por un par de años, mi corazón anda muy bien y puedo seguir haciendo deporte, siempre controlando exigencias y mi ritmo cardíaco.
¿Pero qué pasa con las últimas muertes fulminantes que han sucedido entre deportistas?
En el programa Esporte Espectacular de la televisora brasileña O'Globo, realizaron un informe muy interesante sobre este tema. Aquí se los paso:
El deporte no es malo, el tema está en prevenir y estar atentos, no solo los médicos y entrenadores, sino también nosotros mismos, los deportistas. Exigirse al máximo entiendo y sé que es necesario, pero siempre con control.

No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada