viernes 30 de diciembre de 2011

Rehén Por Siempre, página 79

"Los terroristas, al término de sus himnos, decían algo así: Van 103 días de la toma de la residencia del embajador de Japón; aquí nadie se rinde, carajo. ¡Patria o muerte! ¡Venceremos! Luego se dirigían a sus puestos a practicar lo que, en términos navales, se conoce como zafarrancho de combate, que señala las acciones que se deben realizar en caso de un ataque sorpresivo. Desde los primeros días a cada terrorista se le asignó una misión particular... Había quienes deberían encargarse de repeler el ataque externo, mientras los otros, como prioridad, eliminaban a sus blancos principales... En mi habitación, estos blancos principales eran el canciller Tudela, Pedro Fujimori, Pedro Aritomi (cuñado del presidente) y Gilberto Siura (congresista)." p.79 Rehén por Siempre. Chavín de Huántar.